Julio, mes de la expansión misionera D.I.C. Ecuador.

La fundación en Ecuador. La Luz de la caridad

El 14 de Julio de 1889 llegan al Ecuador cinco hermanas Francesas, Dominicas de la Inmaculada Concepción, mujeres heróicas que dejaron su patria, la hermosa Francia, para encargarse del leprocomio de Cuenca en Cullca, lugar de terror, de encierro carcelario, marginación total, que en aquella época era de rechazo ciudadano.

Es así que el Congreso Nacional en 1885, aprobó un presupuesto mínimo que llegaba y no, para atender necesidades pequeñas, ni siquiera básicas para los enfermos que de Guayas, Loja, Manabi, Cañar, y Azuay buscaban refugio al rechazo familiar y social.

Es la iniciativa y calidad humana del Padre Francisco Lasplanes, el Dr. Mariano Estrella farmaceútico dedicado a las causas de los enfermos, la Conferencia San Vicente de Paúl, el Obispo Esteves de Toral, para luego pasar a manos la responsabilidad a los Padres Dominicos del Ecuador, quienes con la tarea a su cargo solicitaron a las Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción que era una congregación que tenía 20 años de fundación en Francia, piden Religiosas para hacerse cargo de un Leprocomio, ubicado en las afueras de la ciudad de Cuenca.

Antes, varias comunidades solicitadas se habían rehusado aceptar.

Las Religiosas: Dominga Fond, Filomena Picard, Eloisa Roc, Josefa Pradel y Jacinta Rocher arriban el 4 de julio de 1889 a Guayaquil, y son recibidas por las religiosas de los Sagrados Corazones quienes las hospedan con gran afección y cercanía.

Llegan a Cuenca el 14 de Julio de 1889, hace 132 años, luego de un largo viaje de varios días. Hacen su entrada en la ciudad de Cuenca escoltadas y acompañadas por una gran cabalgata organizada en su honor.

“Al encuentro de las Religiosas salió lo más distinguido de la ciudad y numeroso pueblo. Todas las calles por donde debían pasar las Hermanas, estuvieron repletas de gente. Les habían dicho que llegarían al convento de los Sagrados Corazones, hasta arreglar debidamente el apartamento que debían ocupar; pero ellas se negaron, prefiriendo ir a su propia casa”.

La historia es larga e interesante, hay personas que ha apoyado y ha aportado por varios años, destacando Sor María Inmaculada Amoroso, quien con un grupo de hermanas religiosas, entregaron su vida entera por esta causa. 

Acogida

El Dr. Luis Cordero Crespo presidente de la Republica que tenía dos de sus hijas a la comunidad: Luisa de Jesús y Rosa de Jesús Cordero en brillantes palabras pronunciadas en Francés, dio la bienvenida a las Religiosas que, abandonando su hogar y su patria, llegan para ser parte de una tarea sacrificada.

El mismo día las madres Dominicas toman la dirección del Lazareto, en donde encontraron 50 leprosos, pobres enfermos muy pronto pudieron darse cuenta de la abnegación de las Hermanas venidas de Francia para aliviarlos, cobraron confianza y se acercaban a ellas como a sus mejores benefactoras.

La madre Constancia Novillo, una de las primeras diez hermanas que ingresaron a la naciente comunidad, narra en estos términos la llegada de las primeras Religiosas a Cuenca.

“El Padre Reginaldo María Duranti, negociador de la misión que desde el comienzo se constituyó un verdadero Padre, hermano y amigo de las religiosas Dominicas de la Inmaculada Concepción, acompañado del Dr. Mariano Estrella entonces colector y médico del Leprocomio, fueron a traer a las hermanas desde Guayaquil, a donde habían llegado el 4 de Julio. La distinguida matrona Inés Ruilova de Piedra, se posesionó del Leprocomio para arreglar el albergue de las Religiosas que debían llegar”

Deseosos los Padres Dominicos de aliviar en lo posible la suerte de los leprosos, trataron nada menos de proveerles de madre, que es el mayor bien que se puede hacer a la humanidad.

 

Fundadoras del primer Leprocomio de Cuenca: de izq. a derecha las Madres Catalinas, sentadas, Sor Francisca, Sor Eduvigis y Sor Dominga. De pie: Hermana Conversa Eloísa, Sor Filomena; Sor Jacinta y Sor Josefa.

Sor María Inmaculada Amoroso en el cementerio de fallecidos por lepra. 1962. KPA.

Grupo varones afectados por la lepra en el Leprocomio Mariano Estrella de Miraflores. 1967.KPA

Denominación del Lazareto

Dr. Mariano Estrella, valisoso médico humanista y filántropo que puso su contingente para la organización del segundo leprocomio de Lazareto.Su nombre quedó como testimonio de agradecimiento a su notable tarea. 1908. Foto de Manuel Ordoñez Crespo.

Hna. María Inmaculada Amoroso

María Inmaculada Amoroso, religiosa que entregó su vida a la causa de los enfermos de lepra, por más de 35 años, hasta su muerte. Fue parte fundamental en su gestión de mejorar Lazareto cuya instalación fue precaria y poca apta para los enfermos.

Daniel Pinos el radiodifusor que apoyo mas de 30 años en las campañas de recolección de fondos para el mantenimiento del Leprocomio Mariano Estrella. 1967.KPA.

Grupo mujeres afectadas por la lepra en el Leprocomio Mariano Estrella de Miraflores. 1967.KPA

Cada año, y organizado por Radio Cuenca, se realizaaban los eventos musicales con los artistas del leprocomio. 1971. KPA

Sor María Inmaculada Amoroso y Elina Palacios, colaboradora permanente de apoyo al leprocomio. 1967.

Enfermos de lepra y las religiosas de apoyo al leprocomio.

Check Also

18 de septiembre: Día Internacional de la Igualdad Salarial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *