Indulgencias

El Don de las Indulgencias Plenarias en el Bicentenario

del nacimiento de la Madre Hedwige Portalet

  1. Sentido espiritual de la indulgencia en la vida de la Iglesia

La Iglesia, madre y maestra, ofrece a sus hijos los medios espirituales necesarios para crecer en la gracia y alcanzar la plenitud de la comunión con Dios.
Entre esos dones se encuentra la indulgencia, entendida no como una dispensa o privilegio, sino como una expresión de la misericordia divina que sana las heridas del pecado y fortalece el amor.

El Papa San Juan Pablo II enseñó que “la indulgencia plenaria es una manifestación del poder redentor de Cristo que actúa en la Iglesia, y una invitación a vivir la conversión con un corazón purificado” (Incarnationis Mysterium, n. 9).

Recibir una indulgencia no es un acto mecánico, sino una experiencia de fe, comunión y gratitud, que impulsa a renovar la vida cristiana en caridad y misión.

  1. Significado de la indulgencia en el marco del Bicentenario

Con ocasión del Bicentenario del nacimiento de Madre Hedwige Portalet (1826–2026), la Congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción, con espíritu de filial devoción, ha solicitado a la Santa Sede la concesión de Indulgencias Plenarias para los fieles que participen con sincera conversión y fe en las celebraciones jubilares.

Esta gracia, concedida por la autoridad del Santo Padre a través de la Penitenciaría Apostólica, busca renovar el corazón de las hermanas y de todos los fieles que, unidos espiritualmente al carisma de Madre Hedwige Portalet, deseen vivir este tiempo de gracia como un jubileo de luz, verdad y comunión.

El Bicentenario no se limita a recordar un acontecimiento histórico, sino que es un tiempo jubilar para renovar el espíritu de la fundadora y redescubrir el don de la vida consagrada como testimonio luminoso en la Iglesia.

  1. Disposiciones espirituales para obtener la indulgencia plenaria

Según las normas establecidas por la Iglesia (cf. Manual de Indulgencias, 1999 – Decreto de la Penitenciaría Apostólica a la Congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción con Prot. N.º 02840/2025-1076/25/I), los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria, aplicable también por los difuntos, si cumplen con las siguientes condiciones:

– Confesión sacramental, en los días próximos a la celebración eucarística que asistan en la capilla de la Congregación.

– Comunión eucarística, en el mismo día que participan en la Eucaristía que se realiza la obra indulgenciada.

– Oración por las intenciones del Santo Padre, manifestando la comunión con la Iglesia universal.

– Elevar fervientes súplicas a Dios por la paz y la concordia entre los pueblos, contra los errores de nuestro tiempo, concluyendo con el Padre Nuestro, el Credo y las invocaciones a la Bienaventurada Virgen María.

Desapego total del pecado, incluso venial.

Participar devotamente en alguno de los actos jubilares del Bicentenario del nacimiento de Madre Hedwige Portalet, tales como:

– La celebración eucarística en las capillas de las comunidades y obras apostólicas de la Congregación.

– La celebración eucarística de clausura del Bicentenario del nacimiento de Madre Hedwige Portalet.

Quienes, por enfermedad o causa grave, así como quienes los cuidan, no puedan participar físicamente, podrán obtener la indulgencia plenaria si se unen espiritualmente a las celebraciones, cumpliendo con las condiciones y ofreciendo sus sufrimientos al Señor e invocando con fe el nombre de Cristo Luz del mundo.

  1. Dimensión teológica del jubileo

En la tradición bíblica, el jubileo es un tiempo de liberación y de renovación (cf. Lev 5,10). Es el año en que el pueblo de Dios es llamado a restablecer la justicia, sanar las heridas y regresar a la fuente del amor.

Del mismo modo, este Bicentenario se presenta como un jubileo de luz y misericordia, que invita a las hermanas y a toda la familia espiritual de Madre Hedwige a reavivar la fe, a reconciliarse con Dios y a renovar su compromiso con los más pobres, en quienes Cristo sigue iluminando con su verdad y su cruz.

Madre Hedwige, que vivió con pasión el lema “Predicar la Verdad y portar la Luz de Cristo”, nos enseña que la santidad no consiste en grandes obras, sino en la fidelidad silenciosa a la gracia. Así, las indulgencias plenarias concedidas en este tiempo jubilar son un camino de conversión, una escuela de humildad, y un signo de comunión eclesial.

  1. Frutos espirituales esperados

Este don jubilar busca:

– Renovar la vida espiritual de las hermanas como consagradas en sus comunidades religiosas y de los fieles en su vida de fe.

– Fortalecer la comunión eclesial y los apostolados de la Congregación en su acción evangelizadora.

– Promover la reconciliación, la esperanza y la alegría del perdón.

El fruto más profundo será el renacimiento espiritual de quienes, movidos por el amor a Cristo, se acercan a este jubileo con fe viva y deseo de santidad.

Por lo tanto, el don de las indulgencias plenarias concedido en el marco del

Bicentenario de Madre Hedwige Portalet (1826–2026)

del 03 de diciembre de 2025 al 07 de diciembre del 2026,

es una manifestación del amor misericordioso de Dios que, a través de la Iglesia, invita a todos los fieles a caminar en la Luz y la Verdad.

Que esta gracia jubilar renueve el corazón de las Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción y de todos los que participan de su carisma, para que, iluminados por Cristo, sean en el mundo testigos de la Luz que no se apaga.

Recomendaciones:

– Publicar el Decreto de Indulgencia Plenaria en el ingreso de la Capilla de la Comunidad para que los fieles que asisten puedan leerlo y obtener la indulgencia plenaria según las condiciones establecidas por la Iglesia.

– Leer el Decreto de la Penitenciaría Apostólica en la Comunidad como se sugiere a continuación.

02 de febrero

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

 *Se sugiere realizar la lectura del Decreto de la Penitenciaría Apostólica en laudes o vísperas, en donde todas las hermanas de la comunidad puedan estar reunidas en esta acción de gracias.

 Encendido de la Luz

* Se prevé el cirio que se está encendiendo cada día desde el 03 de diciembre 2025, al inicio del jubileo por el Bicentenario del nacimiento de Madre Hedwige Portalet.

* Se entrega una vela a cada hermana.

 Lectura del Decreto de las Indulgencias Plenarias

Monitora:

Queridas hermanas, las invitamos a encender las velas desde la Luz de este cirio, que encendimos el 03 de diciembre del año pasado al iniciar el jubileo del nacimiento de Madre Hedwige Portalet. Este signo nos recuerda nuestro Carisma de Predicar la Verdad y Portar la Luz de Cristo, símbolo de la esperanza que renace y de la unidad que buscamos.

(Se sugiere música instrumental para este momento o un canto de la luz que conozcan las hermanas de la comunidad).

Hermanas, con las velas encendidas en nuestras manos, signo de Cristo, luz que ilumina a todas las naciones, nos unimos hoy a la alegría de la Fiesta de la Presentación del Señor, en este día del año jubilar y en el día de la vida consagrada. La Iglesia, a través de la Penitenciaría Apostólica, nos concede a la Congregación un don especial, el Decreto que determina la gracia de las indulgencias plenarias por el Bicentenario del Nacimiento de Madre Hedwige Portalet, nuestra fundadora, como signo concreto de la misericordia de Dios y de su deseo de renovar nuestros corazones.

Las indulgencias son un camino de purificación y reconciliación, ofrecido a quienes, movidos por la fe y el deseo sincero de conversión, se disponen a vivir este jubileo con espíritu humilde, orante y comprometido. Son, ante todo, expresión del amor de Dios que sana, restaura y fortalece a su pueblo.

A continuación, escucharemos el Decreto oficial mediante el cual, la Iglesia otorga indulgencias plenarias con ocasión del Bicentenario del nacimiento de la Madre Hedwige Portalet. Recibámoslo con gratitud y con un corazón abierto, conscientes de que este regalo espiritual nos invita a caminar con mayor fidelidad, alegría y esperanza.

(La priora o superiora de la comunidad da lectura al Decreto)

Se continúa con el rezo de laudes o vísperas según corresponda.