“más hermosos que un adorno de reina”
Madre Hedwige Portalet y Madre Françoise Lohier son las primeras religiosas de la naciente Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de Toulouse. Ellas, obtuvieron el permiso por intermedio del canónigo Massol para vestir el hábito religioso. Con sus nombres se aperturó el «Livre des novices» (‘Libro de novicias’), el 28 de mayo de 1869, quedando grabado como un acontecimiento inolvidable para quienes lo vistieron por primera vez en la historia de la congregación:
“Nos acordaremos durante mucho tiempo de la alegría de nuestras almas al ponernos estos santos vestidos; alegría que nos impidió percibir la violenta tormenta que estallaba y el ruido de los truenos que sacudían nuestros cristales. Cuando la calma y la paz están en el interior, ¿qué importan las tormentas exteriores?
Parecía que habíamos tomado un nuevo impulso al revestir nuestros queridos hábitos religiosos. Hice un reglamento para los ejercicios, y la pequeña comunidad lo observaba regularmente”. (Hedwige Portalet, Historia de los orígenes, inicios y progreso de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de Toulouse, pp. 84-85)
Años más tarde, la primera Regla aprobada el 1 de abril de 1877 describiría detalladamente aquel hábito: “un vestido de paño negro, acompañado de un delantal negro con pechera, una esclavina del mismo color y un cuello de lino blanco. El tocado, también de lino blanco, estaba cubierto por un velo negro que caía sobre la espalda. Las hermanas llevaban además un rosario al costado y una cruz colgada al cuello con un cordón negro, recogida en el cordón del delantal. Esta cruz era el signo distintivo de las religiosas profesas y se entregaba el día de los votos.” Cf. Hedwige Portalet, Règle des Sœurs de l’Immaculée Conception de Toulouse – Première partie – Chapitre IX: Du costume des sœurs. pp. 37 – 38 )
En la descripción del primer hábito, más que simples elementos externos, cada detalle expresaba la modestia, el espíritu de humildad y unión con Cristo que Madre Hedwige Portalet y Madre Françoise deseaban transmitir a sus hijas espirituales.
Hoy, en el archivo histórico de la Congregación, se conserva la fotografía de nuestra madre fundadora con aquel primer hábito, austero y significativo testimonio de las fuentes carismáticas. El archivo también colecciona fotografías de las hermanas que conforman las primeras comunidades con sus hábitos como la novedad de su estado de vida al servicio del Evangelio.
28 de mayo de 2026 en el año del bicentenario del nacimiento de Madre Hedwige Portalet.










